Burbujas
Eran ya las once de la noche, estaba agotada. Quería acostarse y dormir durante diez días, un mes, un año. Había envejecido tanto en la última semana que un nuevo mechón blanco asomaba en su cabeza. Las mudanzas adelantan el tiempo. Los mudanceros se habían ido hacía una hora, pero ella seguía dando vueltas como …
